Mayeútica – Isis Aquino

 

Yo solita me he tomado esta botella de vino

yo solita he escrito todos estos poemas

yo sola he caminado por las calles del fastidio

diciéndome, no muy convencida,

que si sigo caminando llegare a alguna parte

¿Y tú?

¿Te atreves a encarar a los guardaespaldas de tedio?

¿Has sabido quebrar el infame silencio de tus propios adentros?

¿Te has mirado en un espejo de alma entera

tratando de encontrar las preguntas adecuadas?

Si, yo solita me he fumado todas estas horas

y estos libros y canciones

¿Y tú, te atreves a recoger mis colillas?

Niños del fuego – Ricardo Cabrera

“Uvas del delirio”

Rimbaud

“¡No me vengan con conclusiones!

La única conclusión es morir.”

Álvaro de Campos

“Sentir es pensar sin ideas”

Pessoa

Nos sentamos a decapitar

Gusanas rotas por piedad

Los asilos de estos niños fue

Una edad de oro sin comer

Pronto todo el porno dispuesto

Sentando nos, a todo lugar se fue

Porno pronto todo el exceso

Sentándonos a orillas de sed

Abre la luz, cosa tranquila

El que llama no es otro que nuestro siniestro

Pide llora canas de comer nunca más

Arde imprime las memorias de libertad

Todo este lastre es una luz corriente

Pasó a tu lado y  ya te fuiste

Y ya te fuistE

Noche con portento melodioso de todas las cosas temidas por el error de actuar mísero y severo como el viento y la ráfaga q corta tu boca de luna cenizando dementes aullidos precarios a la sombra de una cosa que es par a la noche con portento armonioso de todas las espadas por el respiro de sufrir ecuánime y seguro cual la sombra del espejo de tu nombre de labios carnecidos al sol negro y lúcido de mordidas

Y ya te fuiste acuesta de lápida

Buscando la flama del eco sopor

Gime a toda premura celosa el dedo en las uvas del delirio

Escupe tu voz libre mortal

Reductante orillero perlado de garras

Gime a toda próxima celosía traviesa

Pondremos a volar la sangre que nos falta

01.12.11

Pareceres (toda la historia) – Lauristely Peña

Él:

Un mañana secundero es lo que quiero,

de cien  años.

Mañana ayer,

Mañana hoy,

Mañana siempre.

Ella:

Mañana

Paño transparente

 segundo que respiro,

segundo que muero.

 ÉL:

Nos atrae como luna al mar,

Nos deja fluir, pero luego…

Ella:

Ayeres de “hoyes”

 momento preciso.

Él:

Y todo en ese hoy,

Escurriedose entre dientes,

Marcando la piel, periódico viejo.

Ella:

¡Se derriten las horas, que importa!

Si van en las colas de miles de estrellas,

Me cuelgo de las pestañas y me dejo volar.

ÉL:

¡Mira por el catalejo del tiempo,

Siente su peso!

Mila – Lusmerlin Lantigua

Tienes cuervos en los ojos, Mila,

tienes cuervos muertos.

Toma esta tarde de asueto

para fumar alas rotas

y cavar silencio.

llueven pétalos de pólvora

en cada uno de tus otoños

ea tierra se abre y llora.

Quién sigue, Mila, quién sigue?

es temporada de caza

de trocear psiques en el porche

de dar uso a la batea

coge tu revólver y tus botas

y riega el ron a los muertos

ve, como siempre, de blanco

para allí sellar las memorias.

Lo disfrutas, Mila.

Tu comisura intenta escaparse

mientras arrastras entrañas

sin pudor, sin guantes

reviviendo carroñeros

rimando mentiras.

Canta, Mila, canta

las almas no son infinitas

los lobos no siempre duermen.

Nous aurons toujour la mer- Alexéi Tellerías

La brisa tienta a no asumirte en vertical. Ojo cerrado del cuarto creciente cuelga entre archipiélago de estrellas, resplandor que muere en difuminación. Luciérnagas de artificio trazan la silueta de desvelos voluntarios, impacientes plegarias acumuladas en caravana. Vamos ebrios de esta soledad conjunta, nunca antes tan deseada. Insomnios de alcohol y café, cúmulo de miradas, un rosario perfumado por la sal. Oleaje, música a distancia, náufragos irreparables. Acuarela nocturna, líneas paralelas apuntan al infinito. Construyo recuerdos a los cuales me aferraré. Allí está, furiosa, la justificación poética de profundidad. Y aquí nosotros, desandando y borrando con tu mano derecha los trazos de mi pie izquierdo… Seducido nueva vez por los ecos, preparo las añoranzas por nacer.

Poesía Ajena. Xavier Villaurrutia.

A partir de hoy y dos o tres veces a la semana estaremos publicando poemas de otros autores que nos gustan y que son escasamente conocidos. Comenzamos con el poeta mexicano Xavier Villaurrutia.

 

Nocturno en que nada se oye

En medio de un silencio desierto como la calle antes del crimen
sin respirar siquiera para que nada turbe mi muerte
en esta soledad sin paredes
al tiempo que huyeron los ángulos
en la tumba del lecho dejo mi estatua sin sangre
para salir en un momento tan lento
en un interminable descenso
sin brazos que tender
sin dedos para alcanzar la escala que cae de un piano invisible
sin más que una mirada y una voz
que no recuerdan haber salido de ojos y labios
¿qué son labios? ¿qué son miradas que son labios?
Y mi voz ya no es mía
dentro del agua que no moja
dentro del aire de vidrio
dentro del fuego lívido que corta como el grito
Y en el juego angustioso de un espejo frente a otro
cae mi voz
y mi voz que madura
y mi voz quemadura
y mi bosque madura
y mi voz quema dura
como el hielo de vidrio
como el grito de hielo
aquí en el caracol de la oreja
el latido de un mar en el que no sé nada
en el que no se nada
porque he dejado pies y brazos en la orilla
siento caer fuera de mí la red de mis nervios
mas huye todo como el pez que se da cuenta
hasta ciento en el pulso de mis sienes
muda telegrafía a la que nadie responde
porque el sueño y la muerte nada tienen ya que decirse.

 

Xavier Villaurrutia. (Ciudad de México, 1903) Fue un poeta y dramaturgo mexicano. Desde sus estudios de preparatoria inició amistad con Salvador Novo y Torres Bodet, con quienes más tarde reunió a una pléyade de intelectuales del siglo XX mexicano, conformando la Generación de los poetas Contemporáneos. Aunque inició estudios de Derecho, pronto los abandonó para dedicarse enteramente a las letras.  Fue becado por la Fundación Rockefeller para estudiar teatro en la Universidad de Yale. En 1928, fundó el Teatro de Ulises, foro de teatro experimental.  Murió en 1950, y pocos años después los escritores mexicanos instituyeron un Premio Nacional para honrar al mejor libro publicado durante el año editorial.

Intangible-Dei Galán

Una ciudad puede ser un precipicio
un lugar impenetrable
un impedimento;
puede ser una sombra
llena de recuerdos
un mar en rebeldía
con brazos partidos.
Tu piel puede ser una utopía
impresa en la portada de un libro,
igual que la ciudad que espera
convertida en silencios,
en dudas, con montañas de por medio,
con la inherencia del tiempo
y de la distancia.
Mañana puede ser algo tan etéreo
como las noches en las que duermo
sin saber qué soy
o lo que busco…
Pero tus ojos podrían ser razones
en lugar de excusas,
en medio de este huracán
dentro de mi mente.

Blog de Dei Galán 

La montra-Luis Reynaldo Pérez

yo soy la montra
la que camina por la calle del conde
como si estuviera en una pasarela de oscar de la renta
a los hombres se le sale la baba cuando me ven
y yo de reojo veo como entre sus pantalones
crece un animal siniestro  que quiere morderme
el cuero más cotizado de la zona
la que bebe  romo a pico e botella en el colonial
y cuando esta borracha se sube en el mostrador a hacer striptease a ritmo de dembow
la emperatriz celeste del parque duarte
la que enrola cigarrillos de luna sentada en la placita billini
la golosa la que se come un hombre de desayuno
otro de comida y  todos los que aparezcan de cena
la montra la que tiene el culo más grande que un vagón del metro
la de las tetas de mango
presidenta advitam de asodopica
ando con una navaja en la cartera para picotear a las putas que me hacen competencia
ahí la llevo junto al perico y el romo entre los libros de poesía y un cidi de omega
yo soy la montra  la que planchando sabanas con la espalda
compró un apartamento en naco
la amiga de sobeida y de los poetas de los ochenta
a la que el Terror le cantaba “mi amada es una perdida”
la que se sienta a hablar sobre Cioran en el palacio de la esquizofrenia y para matar las tardes juega ajedrez con Roque
la que escribe poemas de amor
y anhela reencarnar en una megadiva  o en un diputado que es casi lo mismo
la montra la degracia
la que llora escondida en el baño el maldito vacio que la carcome
ese bulto amoratado
sembrado de gusanos soy yo
ese terreno preñado de puñaladas
que Cavada muestra en el noticiero
es todo lo que queda de mí.
¿Qué más quieres que te cuente?

S/T-Ricardo Cabrera

Un silencio de Wimbledon
Un tacet de John Cage  en  4’33″
Un silencio cual si al tiempo le creciera arena
Un tacet  Ludópata
Un silencio uvicidio de lápiz mordido
Un tacet  sarcófago de incienso
Un silencio madrugada de plomo
Un tacet  aves de carbón
Un silencio cisne ciego
Un tacet  verdirojo intenso, y cambiando
Un silencio armando un rompecabezas que no existe [o que puede no existir
Un tacet  hacia donde el chacal aterriza sus aullidos
Un silencio hacia donde la luna amontona el basural de onomatopeyas
Un tacet  memoria de crisálida
Un silencio de Buda agonizando
Un tacet  más allá del valle de las muñecas
Un silencio (dream white lass)
Un tacet  de saliva escupida con mejor vida que yo
Un silencio personaje  femenino que cata mariguana
Un tacet  clownface inspectors & the ludicioneer breaker  /lol/
Un silencio ciencia chatarra
Un tacet  exhumación de neuronas zombies
Un silencio color panty rosado de japonesa
Un tacet  conversando con el mundo del mundo que la miel es más amarga que la voz del coyote
Un silencio Etiäinen
Un tacet  mots du chien
Un silencio cara de LP al revés
Un tacet
Un silencio
Un tacet  contemplación del cerezo
Un silencio coreografía de jaula
Un tacet  microburgués, pero gateando
Un silencio himpla de tiniebla cazada
Un tacet  acerca del bien nadar en sábanas góticistas o…
Un silencio tramposo que escuda yerba mordida de ingenuidad
Un tacet férreo tan si la plata doliera sus pieles usadas
Un silencio cuasi geométrico por servir de duda a los espías
Un tacet lluvia de 1990’s
Un silencio adolescente tragando vejigas bacanales
Un tacet ajeno más de los nombres que de los rostros
Un silencio destripando corazones calabaza
Un tacet que pellizca la luna con dedos lejanos
Un silencio enterrando estrellas borrachas
Un tacet de vuelta al vientre para conocer la lápida
Un silencio Arte de Plebesía
Un tacet de Santo domingo diciendo que Ricardo sueña ser urbe embalsamada en sombra
Un silencio Clerén (moonshine)
Un tacet que desea tener el perfume que frustró su infancia [para exorcizarlo
Un silencio que besa como acto de terrorismo (HB)
Un tacet comensal de augurios sirénicos
Un silencio astillado con la canela de tus ojos
Un tacet textura telaraña llovida
Un silencio romo sin salida semiológica
Un tacet un silencio una espera abstrusa

22/09/09

Blog de Ricardo Cabrera

Monólogos frente al epitafio-Alexéi Tellerías



I.
Así dejo escrito
en un abrazo con aquel
que hizo lo propio
hace un siglo:
existo.

II.
Que conste en acta,
que si te escribo
más de mil versos
por segundo
lo hago para olvidar
más rápido
tu recuerdo,
trocándolo
en utopía.

III.
Un secreto
que discurre
en silencio
entre la ausencia
y la nostalgia.
Un gemido hueco
que calla el temblor
de lágrimas ahogadas
a la luz de la distorsión.
Obsesión maldita
que no se detendrá
hasta que hale el cable
y caiga
      horizontal
sobre la nada.