Me voy,

recojo mis sustantivos orgánicos

manos, pechos, fluidos, fantasías,

soy la bien/venida entre tinieblas

y como luciérnaga azul

me despido vestida de orgasmos

Ana María Fuster Lavín, Despedida 4

papel arrugado 2

La gruta del silencio sangra tempestades.

Luciérnagas oscuras teñidas de tristezas.

Hoguera de orgasmos en cadena.

(el sol envidiaría tal fulgor)

Duele despedirse,

entre tanto zombie hueco.

Duele correr desnudo e invisible,

ante manos ciegas.

Este hundimiento de ansiedades.

No saber volar a conveniencia.

Duelen los mares de páginas en blanco,

las miradas y los diarios que agonizan utopías.

Un salir y entrar truncado por la falta de fe.

Llueven los enigmas,

atomizando esta emoción secundaria labio a labio.

Transfusión de éter que invade arterias ocultas

como el azar.

Hendiduras en vez de ojos

desflorándose y fluyendo

en ahogo de gemidos en fuga.

Las yemas ensangrentadas

inician un recorrido

sobre lienzo virgen

al redactar

una despedida.

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